Según ha informado la Agencia EFE, el pasado fin de semana nuestro querido monarca, supongo que cansado de los festejos de la celebración del Día de la Hispanidad en Madrid, se dedicó, junto con un grupo de amigos, a cazar osos en una visita privada a la reserva de Talisoara Balasort, en Rumanía. Al parecer, en el citado país la cosa del oso no está tan mal como aqui (donde apenas quedan algunos pocos ejemplares, que deben de estar medio tontos por aquello de la consanguinidad), y el propio Gobierno rumano, para mantener estable una población de aproximadamente 5000 ejemplares, permite la caza controlada de unos 300 osos al año.
Hombre, es admirable que nuestro Monarca participara, sacrificándose en tan alta medida, en ese encomiable control ecológico, matando a cuatro o cinco ejemplares, según parece... También cazó dos jabalíes, y se alojó en el chalet donde hacía lo mismo, en tiempos, el ex-dictador Nicolae Ceausescu. Cosas veredes. Qué fuerte. Y se van a los Cárpatos, a seguir haciendo lo que llevan haciendo todos los poderosos desde que el mundo es mundo. ¿Será para esconderse, quizá intuyen que la caza de estas bestias es una actividad "políticamente incorrecta"?
Debe ser que Su Majestad no se divierte bastante, a pesar de todos los nietos con que cuenta para entretenerse en la plenitud de sus días... No hay que olvidar que, según ha advertido ya el Gabinete de Comunicación de IU Federal, varios grupos ecologistas rumanos acusan a su propio gobierno de sobrevalorar el número de posibles piezas de caza mayor, con el fin de "promocionar" una zona muy deprimida económicamente, al parecer; según estos mismos grupos ecologistas, se ha producido una disminución del 60% de los osos de pelaje más oscuro, en los últimos tres años. Ante esta situación, ¿no cree Su Majestad Don Juan Carlos, que podría dedicarse a otras actividades lúdicas menos agresivas y perjudiciales para el medio ambiente?
Nuestra foto del osito pertenece a la web de Ecologistas en Acción de Palencia.